Una
vez que llega la primavera en el jardín
nada vuelve a ser lo mismo. Las tareas
para mantenerlo en plena forma se
multiplican y el césped es uno de los
aspectos que más hay que cuidar. Cuando
comienza el buen tiempo se puede semillar
el césped nuevo. También es el momento
idóneo para reparar los huecos, bien sea
sembrando o a base de tepes y se pueden
nivelar las irregularidades de la pradera.
Según avanza la estación
la hierba crece con más fuerza por lo que
ya se puede empezar a cortar. El primer
corte se da con la superficie de la hierba
más bien seca. Antes de dar este paso es
conveniente rastrillar para limpiarla y
desapelmazarla. Poco a poco habrá que ir
segando con más regularidad y con las
cuchillas más bajas.
También en esta época
hay que tener especial cuidado con las
hormigas y los pájaros que pueden hacer
fracasar cualquier siembra ya que se comen
las semillas. Por lo tanto es el momento
adecuado para aplicar diferentes abonos y
herbicidas selectivos para acabar con las
malas hierbas.